San Alfonso María de LigorioAlfonso cuyo nombre significa: dispuesto al combate, tuvo el combate decisivo de su vida al ejercer el 8º año de su abogado. Por primera y única vez a perdido injustamente un juicio, a partir de ese momento se retiró del mundo con las palabras: "Mundo te conozco; adiós tribunales".

San Alfonso predicaba la necesidad de tener el deseo de la conversión continua. El tesoro que daba a los pobres, a los pecadores, a los afligidos, era María Santísima, la joya preciosa que puedan poseer las pobres almas, la intercesión para conseguir el perdón de sus hijos, el consuelo maternal de la más dulce, clemente y compasiva de las madres.

 

Alfonso no comenzaba ninguna misión son antes encomendarse a su Madre; predicaba la abundante redención que hay en Cristo, del amor que nos demostró al estar muriéndose en la cruz, pero no se olvidaba de la esclava humilde y silenciosa que estaba debajo de esta cruz, que moría lentamente junto a su Hijo y todo para nuestra salvación.

Padre bueno, yo no te pido bienes de la tierra, sino luz para mi entendimiento, a fin de comprender qué grande es tu bondad.
Nunca me cansaré de darte gracias, por el don de tu Hijo. Gracias por su preciosa sangre, gracias por su amorosa muerte. Yo no te pido los bienes de la tierra, sino los frutos de su Redención: Si soy débil, dame fortaleza; si mi alma enferma, sánala con tu perdón. Dame tu amor y la constancia en él. Concédeme el consuelo de acabar mi vida con la confianza de pertenecerte”.
AMEN



Fiesta: el 1 de Agosto

0
0
0
s2smodern