Con el siguiente trabajo se intentará estudiar un tema de reflexión sobre el lenguaje y la cultura que es tan viejo como el hombre mismo. Se tratará de observar si es un signo o un símbolo, pues, no es un fin en si, sino, un medio para que con él, el hombre decida el rumbo de su vida, y se comunique con su entorno que lo rodea.

Lo que aquí se pretende no es hacer un examen históricamente exhaustivo o cuasi exhaustivo de la cultura, ni del lenguaje, sino simplemente una aproximación subjetiva. Cultura, en latín significa el conjunto de labores y de frutos inherentes al cultivo de los campos. Su etimología está ligada a colere, cultivar, del que se deriva incola, habitante.

Modernamente el vocablo se utiliza para indicar la forma de organización social y de las costumbres de un pueblo. Más allá de las múltiples acepciones que la palabra comporta siempre tiene que ver con lo comunitario, con lo público; porque se relaciona con la identidad de una sociedad, con su historia y con sus proyectos para el futuro. Está referida a la calidad de vida.
La cultura se recibe mediante un proceso de aprendizaje, para luego transmitirla. Toda cultura es dinámica, está en un constante proceso, y es una actividad creadora del hombre, con la que responde a la misma existencia. Se va transformando y se transforma en base a la continua experiencia histórica y vital de los pueblos. Muchos de los rasgos de la realidad epocal, de estilo de vida y de comprensión social que hoy vivimos, es gracia a una cultura determinada. Existe un predominio del homo rationalis. Ese hombre que somos cada uno de nosotros, actualmente aparece como problemático, debido a la complejidad de niveles y dimensiones que lo constituyen. El hombre como ser social, por antonomasia cultural, se relaciona consigo mismo, con los demás y con lo Trascendente. Es decir, los hombres cultivan su relación con la naturaleza, entre sí mismos y con lo Absoluto, y eso se ve moldeado en la cultura. De alguna manera el hombre tiene una apertura hacia lo otro. La cultura unifica la pluralidad de existencias humanas (cfr. Choza Jacinto Manual de Antropología Filosófica, página 433). Entonces la cultura es todo lo que resulta de la acción humana, es la realización y expresión propiamente de la persona.

El encuentro se da siempre en el contexto de una cultura concreta. El hombre busca un medio para encontrarse, no sólo creer, sino conocerse. El uso del lenguaje simbólico hace posible la tradición y la educación, que de alguna manera posibilitan la continuidad de una cultura, en la cual el hombre se realiza y plasma sus anhelos más profundos que tiene en su corazón, dejando con su sapiencia destellos de perpetuidad.

En toda explicación de una relación de encuentro entre el hombre y lo demás, vista desde nuestra óptica, aparecerá siempre algo incomprensible e inexplicable. El hombre no sólo tiene una relación mecánica con lo sensible y material, sino que tiene un conocimiento. Es por eso que la cultura está compuesta de conocimientos, creencias, ideologías, símbolos, normas, valores, desvalores, actitudes, sensibilidad, disponibilidad, apertura, medios masivos de comunicación, familias, etc.
Entonces cuando hablamos de cultura nos referimos a un vasto aparato condicionante mediante el cual el hombre se ve puesto en las mejores circunstancias de encuentro.

El hombre como un ser cultural necesita de la cultura que viene a formar el elemento ligado complementario del desarrollo biológico del hombre. Esto hace que el hombre se vaya configurando como una especie abierta con despliegue de posibilidades de encuentro con sus creencias (mitos, ritos, religión) y los demás hombres.

Por lo tanto, la cultura como tal tiene sentido significante con lo que lo da cada comunidad.

El hombre refleja el sentido de la vida a través de la expresión cultural. Entonces cultura es un manojo de costumbres que tienen los pueblos para enfrentar las vicisitudes de la vida. Todas las cosas tienen su otra faceta, captar esa ocurrencia de las cosas en la cultura es darse cuenta que se puede trascender, plasmando en lo concreto de la realidad las experiencias. La cultura trasciende y hace hasta como nos vestimos.

Etimológicamente significa: "Lenguaje. Masculino. Idioma, lengua particular de cada nación ó provincia. // El estilo y modo de hablar y escribir de cada uno en particular.// Anticuado. El uso del Habla ó la facultad de hablar.// Figurado. El que se habla ó escribe usando muchas figuras retóricas.// Vulgar. El usual, por contraposición al de los doctos.// Culto . El empleado por las clases más instruidas de una nación.// TÉCNICO. El que corresponde á la parte facultativa de las ciencias, artes, industrias, comercios y oficios.

Lenguaje es lo más profundo en la Cultura y l a Sociedad.
El lenguaje es la auténtica facultad que posee el hombre, de poder expresar y transmitir sus pensamientos. En cualquier tipo de actividad que desarrolle, es decir, en toda forma de ciencia o arte, en el vivir cotidiano, se necesita el uso corriente y constante del lenguaje, para salir de compras, etc.. Se puede notar que:

"Hemos estudiado al hombre como ser de oportunidades, de alternativas, como ser familiar, social, como ser que inventa, el animal con manos, el animal erguido, capaz de crecimiento irrestricto en el tiempo. Esto es digno de una larga meditación. Si el hombre no pudiera, hablar, nada de lo que hasta aquí se ha indicado sería posible. El hombre es social porque habla; el hombre puede progresar, colaborar y ser ético porque habla. No hay otro animal que sepa hablar..."(1)

En las sociedades de todos los tiempos, pero especialmente en las modernas y contemporáneas, abundan los hombres profundamente insatisfechos con el fundamento de las instituciones sociales, abrumadas por las dificultades económicas, morales, éticas encuentran en el lenguaje una alternativa que le proporciona seguridad y comunicación. Y a veces hasta estabilidad laboral.
La cultura del lenguaje, es asumir lo contemporáneo. No se puede comprender el momento actual sin un lenguaje adaptado, tanto a la cultura, como la sociedad.
El lenguaje; pues, no es un fin en sí, sino un medio para que con él, el hombre pueda construir su vida, según sus deseos y anhelos más profundos.

"5.6 Los límites de mi lenguaje significan los limites de mi mundo... 5.61... Lo que no podemos pensar no lo podemos pensar; así pues, tampoco podemos decir lo que no podemos pensar...

5.62...Que el mundo es mi mundo se muestra en que los límites del lenguaje... significan los limites de mi mundo..."(2)

No hay ningún lenguaje capaz de expresar exactamente la misma percepción del mundo, es por eso Wittgenstein habla de los límites del lenguaje.
La cultura, en tanto memoria colectiva que otorga sentido a la organización social y cada uno de sus miembros, es una raíz profunda que posibilita la convivencia social.

La comprensión actual de la cultura puede definirse como la construcción significativa de la realidad en la relación del ser humano con la naturaleza (dimensión técnico-económica), en la inter-relación del grupo humano organizado como sociedad (dimensión socio-política), y en la búsqueda de sentido en la relación con la totalidad (la dimensión religiosa). Sin embargo ambos convergen para dar dinamismo al proceso de la historia.


1. POLO, Leonardo. Quién es el hombre un espíritu en el tiempo. Prólogo, Leonardo Polo. Ed. RIALP, Madrid, 1998, ed. 3, cap. VIII. El lenguaje y la cultura. Pp. 154-180.

2. WITTGENSTEIN, Ludwig. Tractatus Lógico-Philosophicus. Trductor: Jacobo Muñoz e Isidoro Reguera. Prologo: L. W. , ed, Altayaa, Barcelona, 1994. Ed. Alianza, Madrid, 1993, p.143.

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