Experiencia de Salvación. (Hech. 4,20)

La primera exigencia es tener experiencia personal de Salvación.

No basta saber mucho, tener títulos o funciones dentro de la Iglesia, es necesario nacer de nuevo (Jn. 3,3)

El evangelizador es un testigo que no puede dejar de hablar de lo que a visto y oído.

No solo sabe que Dios es amor, él vivió la experiencia personal del amor incondicional de Dios.

 

Celo por el Evangelio. (Jn. 2,17)

Es el anhelo de que Cristo sea conocido, amado y servido por todos los hombres.

Es también un compromiso con el hombre para que este sea más digno, más libre, más hombre.

Es fuego que no se puede extinguir y busca incendiar a los demás.

Es boca de profeta que no calla por respetos humanos, estructuras asfixiantes o miedos disfrazados de prudencia.

El apóstol Pablo estaba lleno de este celo cuando decía: "Ay de mí si no evangelizara" 1Cor. 9,16.

 

Análisis de la Realidad. (Jn. 10,14)

Como el Pastor conoce a sus ovejas, el evangelizador debe ser sensible a la vida de las personas, grupos y/o pueblos que evangeliza.

De otra manera no llegará a enraizar el evangelio y quedará como un simple barniz sin llegar a lo profundo del corazón del hombre.

Si no se llega al hombre en su marco histórico, social y cultural se corre el riesgo de no transformar el centro de sus decisiones, ni los valores y criterios que rigen la sociedad.

Las circunstancias sociopolíticas y culturales son el terreno donde se siembra el evangelio para transformar las situaciones de pecado.

Hay que tener en cuenta también el proceso religioso y de vida de fe de la comunidad.

Inculturizar el Evangelio, ese es el reto.

 

Vivir el Evangelio. (Ef. 4,1)

El estilo de vida del evangelizador determina el mensaje que transmite, ya sea porque le da una plusvalía o lo desprestigia.

El evangelizador con su estilo de vida se convierte en parte del mensaje.

Por lo tanto exige creer en lo que se predica y vivir lo que se cree.

Pablo, porque vive lo que predica se atreve a decir: "Sean mis imitadores como yo soy de Cristo" 1Cor. 11,1.

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